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analisis politico del movimiento indigena en Otavalo y Cotacachi
Los cantones Cotacachi y Otavalo en la provincia de Imbabura en la Sierra Norte
del Ecuador han constituido una fortaleza del movimiento indígena del país y
desde su formación en 1995 de su organización político-electoral;
Pachakutik.
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En Cotacachi, el economista Auki
Tituaña fue electo alcalde en 1996 y en Otavalo el sociólogo Mario Conejo en el
2000
Los Indígenas y la Revolución Ciudadana. Rupturas y alianzas en Cotacachi y Otavalo1
Rickard Lalander2
http://www.lahora.com.ec/frontEnd/main.php?idSeccion=955991
Las victorias de Rafael Correa y su Movimiento PAIS (Patria Altiva y Soberana), en las elecciones presidencialesde 2006 y 2009, han afectado duramente tanto al movimiento indígena ecuatoriano como a sus principales organizaciones. Se analiza el “efecto” Correa en Otavalo y Cotacachi poniendo atención en los actores políticos locales sus estrategias, alianzas y rupturas organizativas. Los procesos políticos locales tienen su propia dinámica, existen raíces y relaciones históricas entre los diferentes actores sociales y políticos que incluyen antiguos vínculos con la izquierda
Introducción
Los cantones Cotacachi y Otavalo en la provincia de Imbabura en la Sierra Norte del Ecuador han constituido una fortaleza del movimiento indígena del país y desde su formación en 1995 de su organización político-electoral; Pachakutik.
3 En Cotacachi, el economista Auki Tituaña fue electo alcalde en 1996 y en Otavalo el sociólogo Mario Conejo en el 2000, ambos representantes de Pachakutik y como primeros alcaldes indígenas en su respectivo cantón. En este artículo se ofrece un análisis del impacto que ha tenido el movimiento político del presidente Rafael Correa en el movimiento indígena de Cotacachi y Otavalo. Las victorias de Rafael Correa y su Movimiento PAIS (Patria Altiva y Soberana), en las elecciones presidenciales de 2006 y 2009, han afectado duramente tanto al movimiento indígena ecuatoriano como a sus principales organizaciones. Las condiciones iniciales de lucha y anti-política contra el neoliberalismo se ven transformadas con un presidente de etiqueta izquierdista. Se estudiará el efecto Correa a nivel cantonal desde diferentes perspectivas, con el enfoque principal en los actores políticos locales y sus percepciones sobre las estrategias, alianzas y rupturas organizativas dentro de las organizaciones indígenas. No obstante, los recientes procesos políticos locales tienen su propia dinámica, existen raíces y relaciones históricas entre los diferentes actores sociales y políticos que deben ser considerados en el análisis. El aspecto del dilema intercultural en los gobiernos locales administrados por indígenas constituye un factor importante en el análisis de alianzas políticas locales. Vale subrayar que los aspectos de democracia deliberativa o administración municipal no son centrales en este artículo, si bien es cierto que forman parte de la estructura local.
Para comprender mejor el proceso político más reciente es importante reconsiderar el papel histórico de los indígenas así como su crisis organizativa, que ha abierto las puertas para otros tipos de alianzas sociales y movimientos políticos. Desde los primeros años del siglo 21, el movimiento indígena ecuatoriano, reconocido como el actor político emergente más impactante del país desde 1990, se encuentra en crisis, sus principales organizaciones marcadas por tensiones, conflictos y divisiones internas. Desde el enfoque político de bases locales, el movimiento indígena ecuatoriano puede clasificarse como el más fuerte del continente. A partir de la institucionalización política de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), a mediados de los 1980s, los triunfos electorales municipales de Pachakutik a partir de 1996, hasta el aporte indígena en el proceso constituyente de 1997-98, han significado un reconocimiento político-social-cultural de la población indígena ecuatoriana. El movimiento indígena no solamente ha sido un actor político decisivo en temas de educación bilingüe, desarrollo rural y diseño institucional, también ha contribuido al derrocamiento de dos presidentes; Abdalá Bucaram en 1997 y Jamil Mahuad en el 2000. Asimismo hay investigadores que enfatizan el papel de los partidos indígenas en el campo de fortalecimiento de la democracia, a través de la inclusión de un grupo social y étnico tradicionalmente marginalizado, así como un modelo posiblemente más saludable de conexiones partido-sociedad y las relaciones interétnicas.4 En las elecciones presidenciales de 2002 el movimiento indígena se alió con el coronel y ex-golpista Lucio Gutiérrez. Sin embargo, la alianza duró poco y el movimiento indígena llegó a ser parte de los críticos opositores del gobierno.5 A partir de la alianza pasajera con el Presidente Gutiérrez el movimiento indígena ha experimentado una crisis política, social y de representación política, sobre todo a nivel organizativo nacional. Las organizaciones indígenas han experimentado rupturas, e igualmente se han formado nuevas alianzas políticas a partir de entonces, si bien es cierto que Pachakutik ha mantenido su fuerza a nivel local. En las elecciones municipales de 2004, Pachakutik ganó la alcaldía en 17 municipios, entre otros en Otavalo y Cotacachi.
En el contexto del auge de Rafael Correa, la politóloga Tanya Korovkin establece dos factores explicativos del relativo fracaso electoral del movimiento indígena y el apoyo por parte del mismo electorado según su definición. Primero, la relación históricamente cercana entre los indígenas y la izquierda ecuatoriana. Con razón Korovkin enfatiza que la gran mayoría de los investigadores ha ignorado este aspecto de relaciones históricas. Segundo, se destaca la crisis interna del mismo movimiento indígena.6 Generalmente, el movimiento indígena ecuatoriano está identificado a nivel de las comunidades, y se ha caracterizado por un alto grado de desconfianza hacia los liderazgos nacionales, incluso dentro de las mismas organizaciones indígenas. En este artículo se enfatiza la importancia de analizar las relaciones entre actores políticos/sociales a nivel local, para poder visibilizar mejor las tensiones históricas y los cambios de las mismas. A nivel cantonal Pachakutik ha logrado mantener su fortaleza, con distintos tipos de alianzas políticas locales. Sin embargo, en las elecciones de 2009 Pachakutik perdió sus alcaldías en Imbabura, pero vio triunfos en otras partes de la Sierra y la Amazonía.
En el escenario electoral del 2009 el movimiento indígena se encuentra dividido en Cotacachi y Otavalo y hay conexiones directas con los avances del Movimiento PAIS de Correa. El desarrollo del movimiento indígena de Cotacachi es un caso muy particular ya que allí la alianza del alcalde Tituaña se estableció en 1996 con el movimiento campesino asociado al Partido Socialista-Frente Amplio, la UNORCAC (Unión de Organizaciones Campesinas Indígenas de Cotacachi). En las elecciones cantonales del 26 de abril de 2009, hubo dos candidatos indígenas que compitieron por la alcaldía, Tituaña por Pachakutik, ahora sin alianza con el movimiento campesino indígena, y Alberto Andrango, co-fundador de la UNORCAC y candidato oficial de Movimiento PAIS para el cargo de alcalde. En Otavalo Mario Conejo se presentó para su re-elección como candidato por la lista 35 del Movimiento PAIS. Ya en enero de 2006, Conejo había oficializado su desafiliación de Pachakutik y más tarde el mismo año se presentó con un movimiento político nuevo; la Minga Intercultural. Fue el punto culminante de una relación que había sido conflictiva desde su inicio, entre el grupo alrededor de Conejo y el movimiento indígena nacional, provincial y local. Ya a partir del mismo año 2006, comenzó a establecerse un diálogo y acercamiento al movimiento de Correa, una alianza que finalmente se concretizó en el proceso electoral de 2009. En los dos municipios los candidatos indígenas de PAIS; -Andrango y Conejo-, fueron electos alcaldes. En este artículo se resalta la importancia de alianzas entre actores indígenas y de otras organizaciones izquierdistas, tanto las más históricas, como el Partido Socialista, y el movimiento más reciente alrededor del presidente Correa.
Por un lado el proceso político de alianzas sociales podría entenderse como un tipo de cooptación desde arriba de movimientos sociales que se encontraban en crisis de militancia y credibilidad. Pero con una perspectiva desde abajo, el mismo proceso puede interpretarse en términos de unificación de las fuerzas sociales, como el caso de la FENOCIN y otras organizaciones que se han aliado con Correa. La estructura organizativa del Movimiento PAIS se puede clasificar como muy abstracta hasta la actualidad, especialmente a nivel cantonal. Sólo a partir del proceso electoral de 2009 se puede percibir esfuerzos de unificar la organización, pero entre sus representantes PAIS ha sufrido igualmente de oportunismo individualista en todos los niveles político-territoriales. En las teorías del populismo un criterio para su definición trata del contacto directo entre el líder y las masas. Los rasgos personalistas y populistas del movimiento se destacan con la concentración del poder en su máximo dirigente. Igualmente, entre los populistas es habitual la creación de un gran proyecto nacional, por ejemplo un proceso constituyente muy asociado al presidente, como en el caso de Correa. No obstante, en este artículo no habrá un esclarecimiento más profundo y analítico de la estructura organizativa del Movimiento PAIS, o de cuáles de los actores políticos son más de izquierda, o cuán izquierdista o populista es el presidente Correa, sino que el objetivo es más bien reflexionar analíticamente sobre los procesos políticos a nivel cantonal. En este contexto el Movimiento PAIS aparece más bien como una arena estructural, mientras el enfoque central se concentra en los actores indígenas. De forma igual se presentan las particularidades contextuales relacionadas al movimiento indígena de los dos municipios, para poder comprender mejor los escenarios políticos actuales. Se enfatiza la necesidad de considerar analíticamente aspectos de procesos políticos locales, estructuras sociales y complejidades organizativas a nivel local, y no sólo enfocar el posible carácter populista del mandatario nacional. En el presente estudio las interpretaciones por parte de los actores políticos a nivel local son fundamentales y se ha realizado entrevistas semi-estructuradas entre 2004 y 2009 con una gran cantidad de los protagonistas políticos.
Al estudiar los éxitos y/o los fracasos de distintos grupos sociales y políticos organizados, el ambiente político es de gran importancia. Las ideas de estructuras de oportunidades políticas han sido utilizadas en el análisis de movimientos sociales y las posibilidades de los actores sociales para movilizarse. Los cambios institucionales, estatales y políticos son fundamentales para la posición relativa de la organización y sus expectativas de alcanzar influencia política. Diferentes factores influyen sobre las organizaciones ciudadanas y políticas, como la estructura del estado, el esqueleto legal, el grado de apertura (o cierre) del sistema político, y el concurso entre los diferentes actores políticos. Para el presente estudio es importante además subrayar los aspectos de la presencia/ausencia de aliados políticos, es decir alianzas de actores locales con un fuerte movimiento político nacional, así como las posibles divisiones entre las élites políticas del país.7 Deborah Yashar ha utilizado un modelo metódico inspirado por la aproximación de estructuras de oportunidades políticas, para analizar los avances de movilización de los movimientos indígenas en América Latina, y enfatiza las tensiones entre la etnicidad y el contexto democrático, así como la importancia del espacio político para comprender mejor las variaciones entre diferentes organizaciones y pueblos indígenas.8 Las oportunidades políticas pueden existir en las estructuras institucionales, pero asimismo pueden construirse por los mismos actores, por ejemplo a través de alianzas políticas. En municipios con una muy fuerte representación poblacional indígena y fortaleza organizativa del partido y movimiento social indígena las expectativas del electorado indígena tienden a ser muy agudas, luego de siglos de exclusión. En tales espacios territoriales de población indígena fuerte normalmente resulta más fácil para un alcalde radical indígena concentrarse en las prioridades y demandas de origen étnico, mientras que en aquellos con una población mezclada e intercultural, el alcalde dependerá más de alianzas y/o compromisos con los sectores no-indígenas.9
Pachakutik ha sido clasificado como un partido político orgánico, es decir con relaciones vivas y flexibles a nivel local. En un reciente libro, Donna Lee Van Cott presenta un análisis comparativo de diez gobiernos municipales indígenas en Bolivia y Ecuador, entre estos casos Otavalo y Cotacachi. Según Van Cott los partidos orgánicos, como Pachakutik, son vehículos electorales formados como brazos políticos de organizaciones y redes sociales, y enfatiza que éstas son organizaciones ideales para alcaldes innovadores y radicales. Una ventaja en comparación con los partidos tradicionales, puede ser que los partidos orgánicos son menos rígidos y más aptos para realizar cambios institucionales. No obstante, al mismo tiempo tienden a ser más débiles en cuanto al grado de institucionalización,10 un aspecto muy importante a considerar en este artículo. Esta lógica puede también analizarse al revés, es decir examinando cuán orgánica es la organización social o la red social alrededor de un alcalde indígena radical o innovador, incluso en su relación al partido o movimiento político.
El contexto histórico de los Kichwa-Otavalos
Para poder comprender mejor las estrategias más recientes de las organizaciones indígenas y las condiciones locales del establecimiento de alianzas políticas, vale considerar el contexto histórico desde la perspectiva del movimiento indígena en los dos municipios. Igualmente es importante enfatizar las diferencias y semejanzas entre los dos. La población indígena de Cotacachi y Otavalo pertenece, étnica y culturalmente, a la misma nacionalidad indígena, los Kichwa-Otavalos. Ambos cantones se identifican como la cuna intelectual del movimiento indígena nacional. Las ubicaciones geográficas cercanas (15 kilómetros), nexos familiares, procesos migratorios históricos, así como actividades comerciales y culturales entre los dos cantones han contribuido a una sensación de compartir un pasado común. No obstante, hay importantes diferencias entre los dos cantones.
Otavalo es popularmente conocido por su mercado de artesanía y textiles (el mercado indígena más grande del mundo), mientras que la actividad económica de Cotacachi es la agricultura y la producción de cuero. Según el censo poblacional de 2001, Otavalo tiene la proporción más grande de población indígena de toda la provincia de Imbabura, un 55.35% de una población de 90,188 se auto-identifican como indígena. En Cotacachi, de los 37.254 habitantes el nivel de auto-identificación indígena es de 37.30% según la misma fuente.11 No obstante, el Municipio de Cotacachi presenta otras cifras, un 60% de población indígena, un 35% mestiza y el restante 5% de origen afro-ecuatoriano.12 Otra diferencia marcada en términos de carácter geográfico y socio-cultural es la diversidad que presenta Cotacachi en sus tres zonas; la zona urbana con una población mayoritariamente blanco-mestiza, la zona rural andina de las comunidades indígenas, y finalmente la zona subtropical de Intag, con un perfil poblacional variado siendo la unidad territorial más grande del cantón, tanto en habitantes como en extensión territorial.13
Otavalo ha sido destacado como una sociedad excepcional en la que los ciudadanos indígenas han logrado mejoras económicas y sociales, sin perder sus valores culturales fundamentales. A través de su artesanía y comercio y procesos migratorios, lograron superar los obstáculos tradicionales de la discriminación tradicional, y convertir a la zona urbana en indígena, en vez de blanco-mestiza.14 Vale enfatizar asimismo el aspecto de la educación. Una cantidad creciente de viajeros otavaleños regresaron a la ciudad, no sólo fortalecidos económicamente, sino también con títulos universitarios. Algunos autores15 mencionan la existencia de una posible “burguesía indígena” en Otavalo, con su núcleo en la comunidad de Quinchuquí, lo que le permitiría comprender mejor los posteriores avances políticos del movimiento indígena. Es interesante resaltar que las familias de los dos alcaldes protagonistas del estudio, Auki Tituaña y Mario Conejo, son de Quinchuquí.16 Igualmente que el economista Tituaña y el sociólogo Conejo representan la nueva generación de indígenas intelectuales.
En cuanto a las actividades de lucha campesina indígena más organizada, la Federación Indígena y Campesina de Imbabura (FICI), se fundó en 1975 con participación de dirigentes campesinos indígenas jóvenes de ambos cantones y apoyo de la nueva generación de indígenas intelectuales de Otavalo. Las actividades de estos intelectuales indígenas se caracterizaban más por el fortalecimiento de la identidad indígena que por la expansión comercial local.17 Poco tiempo antes de realizarse la transición a la democracia en 1979, la FICI fue protagonista de movilizaciones indígenas contra las autoridades blanco-mestizas.18 Asimismo, la FICI colaboró con federaciones indígenas de Chimborazo y Pastaza en la formación de la CONAIE, y a partir de 1986 la FICI ha mantenido su papel como principal organización local y provincial de la representación indígena, así como la filial provincial de la CONAIE.19
Si el caso otavaleño presenta un escenario significativamente urbano, Cotacachi provee un contexto mucho más rural de la lucha campesina indígena. Los dirigentes indígenas que habían participado en la formación de la FICI, entre otros Alberto Andrango, decidieron separarse de la federación basada en Otavalo y crear su propia organización, inicialmente llamada la Federación de Comunas de Cotacachi, pero muy pronto tuvo su nombre actual, la UNORCAC0.20 Desde su formación en 1976, la UNORCAC se ha identificado políticamente con el Partido Socialista y el Frente Amplio de Izquierda (FADI), partidos que se han caracterizado por sus discursos clasistas e incluso étnicos en comparación con los otros partidos políticos.21 Con respecto a la organización político-territorial del movimiento campesino indígena, la UNORCAC tiene su base en 44 comunidades indígenas rurales, y es la organización local cotacacheña (de segundo grado) de la FENOCIN.22 Ya en las primeras elecciones municipales después del retorno de la democracia, en 1979 Alberto Andrango fue electo por la lista del FADI como el primer concejal municipal indígena de Cotacachi.
Es oportuno clarificar que ECUARUNARI (es decir la representación de la Sierra ecuatoriana dentro de la CONAIE)23 sí ha estado presente en Cotacachi, incluso antes de la formación de la CONAIE y en sus momentos operando paralelamente al liderazgo de la UNORCAC.24 Asimismo, es importante declarar que la FENOCIN sí estuvo operando en Otavalo.25 Con las palabras de Korovkin, la FENOCIN tuvo una presencia breve pero significativa en Otavalo en las décadas sesenta y setenta. Sin embargo, los intelectuales indígenas otavaleños cuestionaron las demandas de la FENOCIN y su mensaje místico de una revolución del proletariado, y por eso colaboraron en la creación de la FICI, que en comparación se ha enfocado más en el tema de la etnicidad.26 Los dos casos igualmente se distinguen en términos de participación electoral indígena. Mientras que la UNORCAC se presenta con décadas de participación sistemática electoral a través del Partido Socialista y el FADI, la FICI ha rechazado categóricamente las elecciones. Aún así, los activistas políticos indígenas de Otavalo sí han participado en elecciones, no sólo por la izquierda, sino también por tendencias de centro-derecha. No obstante, valga anotar que antes de la formación de Pachakutik, el grupo social alrededor de Mario Conejo en Otavalo estuvo vinculado al Partido Socialista.
En resumen, la diferencia entre los dos cantones está relacionada a una representación indígena urbana en prácticamente todos los sectores, mientras que la lucha indígena y clasista en Cotacachi se ha integrado en la organización indígena campesina. Los factores mencionados son diferencias cruciales, particularmente el carácter más urbano de la lucha indígena en Otavalo y las mejoras socio-económicas graduales de los indígenas otavaleños, mientras que el caso de Cotacachi con su perfil rural ilustra una monopolización de la organización indígena campesina por la UNORCAC.
Cotacachi
En 1996 Auki Tituaña Males llegó al poder municipal de Cotacachi por una alianza entre la organización campesina indígena de Cotacachi, la UNORCAC y Pachakutik. El gobierno municipal de Tituaña se ha destacado por su carácter innovador y democratizador, y el alcalde ha contribuido fuertemente para colocar al pueblo de Cotacachi en el mapa internacional. Su labor ha sido reconocida con múltiples premios nacionales e internacionales por sus procesos de democracia participativa, descentralización, municipio transparente, mecanismos de inclusión de las mujeres indígenas, lucha contra el analfabetismo, cantón ecológico, etc. Igualmente, Tituaña se ha destacado como un campeón en la atracción de organismos internacionales de cooperación para invertir en el desarrollo local. Las re-elecciones de Tituaña como alcalde en el año 2000, con más del doble de los votos (78,03%) que logró en 1996, y en 2004 con el 55,49% de las preferencias electorales, indican un reconocimiento de su labor y un creciente apoyo electoral por parte de los mestizos cotacacheños, por lo menos en la re-elección en el 2000.27
La particularidad política del caso de Cotacachi es que la principal confederación indígena –CONAIE- (en la cual milita el alcalde Tituaña) no tiene presencia organizativa en el cantón, pero al mismo tiempo una mayoría de los militantes de la UNORCAC (que pertenece a FENOCIN)28 se ha identificado con el movimiento Pachakutik. Electoralmente, fue por propuesta de la misma UNORCAC que se concluyó la alianza aceptada por Tituaña.29 De hecho, la UNORCAC ya tenía un candidato propio para las elecciones de 1996, Segundo Andrango, pero decidieron formar la alianza con Pachakutik a través de Tituaña. La fortaleza organizativa de la UNORCAC en las comunidades indígenas fue el armazón político de Tituaña en 1996. Pero, es importante enfatizar que la UNORCAC está concentrada en la zona rural andina de Cotacachi, que en términos de población representa alrededor del 40% del cantón. Otra peculiaridad de la alianza es que Tituaña no es un indígena rural, sino de la zona urbana. Un factor que le sirvió para ser electo alcalde fue su formación académica (economista graduado en Cuba) y su labor dentro de la CONAIE en otras partes de Ecuador. En palabras del mismo alcalde se puede comprender mejor la situación del momento en términos de una alianza más abierta y con flexibilidad por parte de las organizaciones:
“En el caso de Cotacachi hay una particularidad, el movimiento indígena municipal, cantonal, no pertenece a la CONAIE, pertenece a la FENOCIN. Sin embargo hay una suerte de construcción entre el movimiento indígena a nivel nacional y la construcción del movimiento político que es Pachakutik, con una participación de varios actores sociales y no solo indígenas, sino mestizos, urbanizados, y se construyó la plataforma de Pachakutik aquí en Cotacachi.”30
Al considerar el proceso político de Cotacachi desde 1996, es imprescindible mencionar a la Asamblea de Unidad Cantonal de Cotacachi (AUCC), como el eje institucional del proyecto democrático y representativo de Tituaña. Con los objetivos de la capacitación y el fortalecimiento de los ciudadanos, mejoramiento de las condiciones de vida y el acceso a la participación política, la Asamblea fue instalada a tan solo un mes después de la posesión de Tituaña como alcalde. Desde cierta perspectiva parece evidente que el funcionamiento de la asamblea ha conllevado implicaciones también para la UNORCAC (y su relación con el gobierno municipal) e igualmente se colige que hay más competencia por la representación popular. En la Asamblea la UNORCAC es uno de varios actores sociales representados en el modelo de participación y representación social. Las implicaciones políticas de la Asamblea se han mostrado asimismo en la función del Concejo Municipal y las percepciones comunes indican que en la práctica cotacacheña la AUCC ha demostrado ser más dinámica y protagónica que el Concejo. En este contexto vale subrayar que el mismo alcalde se ha dedicado más a la colaboración con la Asamblea, e incluso ha aprovechado su vinculación organizativa y participativa con la AUCC para legitimar decisiones que hubieran podido tener más resistencia en el Concejo Municipal. Desde esta perspectiva se puede constatar un debilitamiento del Concejo a través de la relación entre la Asamblea y el alcalde. En este contexto Tituaña reflexiona sobre la dimensión de su persona:
“Sí, posiblemente sea yo el eje articulador, pero no hay un documento firmado, un acuerdo. Hay coincidencias, pero hay más voluntad de trabajo entre CONAIE, UNORCAC, FENOCIN, más bien nos une... Hay una sumatoria espontánea de ciudadanas y ciudadanos, hay independientes que no están en ningún partido que creyeron en la propuesta de ahí a nivel urbano. Es mi figura que une los esfuerzos, de igual forma como es propio a nivel rural tropical, también se suma a nuestra propuesta y obviamente las comunidades indígenas desde la UNORCAC han resuelto respaldar mi tesis, mi propuesta.”31
No obstante, en el 2007 comenzaron a recalentarse las relaciones entre la UNORCAC y el municipio y al mismo tiempo emergió una nueva generación de líderes del movimiento indígena-campesino en Cotacachi. Desde 2007 Rumiñahui Andrango (hijo de Alberto Andrango) es el presidente de la UNORCAC y desde 2008 Luís Andrango (hijo de Segundo Andrango) es presidente de la FENOCIN a nivel nacional, lo que asimismo ilustra la fortaleza del liderazgo del pequeño cantón de Cotacachi en la organización campesina.32 El recién-instalado presidente de la UNORCAC resume el panorama:
La UNORCAC tiene 30 años de vida y tiene muy clara su posición que iba a tener frente al proceso político, organizativo, y también electoral. Por eso es que no ha sido muy difícil aliarse y luego romper la alianza esa con el FADI, con el Partido Socialista Ecuatoriano. Y ahora con el Pachakutik es que estamos teniendo un problema. Dentro de la UNORCAC hay todavía gente del Partido Socialista que no se ha desafiliado, porque muchos se afiliaron al socialismo. ¿Cierto? Otro grupo de la alianza nueva, de Alianza País, piensan que sería una buena estrategia que pudiéramos coordinar el proceso político y partidista. Y otra gente que se identifica con el movimiento Pachakutik. El movimiento Pachakutik acá…es el movimiento indígena…Pero este movimiento indígena, considerado como una cuestión de alianza entre todos los indígenas... No están diciendo: “Ay, qué pena que el movimiento Pachakutik sea el brazo político de la CONAIE. ¿Y nosotros que hacemos, estamos mal, sintiéndonos parte de la FENOCIN? ¿O estamos siendo parte de Pachakutik y estamos traicionando a la FENOCIN?” Es un sentimiento muy interior de los compañeros y de las compañeras. Pero hay otra gente que se define muy claramente: “Yo respaldo al movimiento Pachakutik porque me identifico con Pachakutik, pero yo sé que soy parte de la UNORCAC y eso es parte de la FENOCIN”.33
Otavalo
Mario Conejo Maldonado fue electo como primer indígena alcalde de Otavalo en el año 2000. Conejo es sin duda uno de los alcaldes más exitosos y reconocidos de Ecuador, y bajo la bandera de la interculturalidad ha introducido cambios institucionales, políticos, económicos, sociales y culturales, incluso se ha esforzado por asumir una tarea tan difícil como es la de unir a los grupos étnicos de su cantón.34 La estrategia de Mario Conejo para enfrentar el clientelismo y el paternalismo ha sido a través de la participación ciudadana en los procesos de toma de decisiones, la contribución económica y la implementación de los proyectos de desarrollo. Un pilar fundamental de desarrollo del cantón Otavalo es la fórmula del 60/40. El funcionamiento de la fórmula consiste en la colaboración económica entre los vecinos y el gobierno local, los ciudadanos urbanos contribuyen con el 60% del costo de cada obra de prioridad y el municipio cumple con el 40%.35 Según el alcalde el modelo 60/40 ha creado un sentido de responsabilidad en los ciudadanos al mismo tiempo que la legitimidad del municipio ha aumentado.36 No obstante, hay opiniones muy críticas dentro del movimiento indígena respecto al modelo 60/40 en Otavalo que según estas voces favorecería más que todo los sectores privilegiados de la sociedad y que no funciona en las zonas más pobres y rurales, como lo han expresado varios informantes indígenas críticos.37
Sin embargo, el proceso de integración étnica en Otavalo no se ha desarrollado sin complicaciones. Hay factores que indican división social y política en la población indígena. En Otavalo la representación indígena local se ha expresado a través de la FICI, la filial provincial de la CONAIE. Pero, Conejo llegó al poder municipal con Pachakutik (y el apoyo del movimiento indígena evangélico), sin tener una estrecha conexión a la FICI o la CONAIE.38 De hecho, en las elecciones cantonales de 2000, Conejo confrontó a Carmen Yamberla, una rival dentro del mismo Pachakutik que representaba la FICI y una fracción más dura dentro de la CONAIE. Yamberla tenía apoyo de sectores de la CONAIE a nivel nacional así como de Pachakutik.39 Desde este ángulo se puede percibir un intento por parte de la CONAIE de intervenir y apoyar con el proceso organizativo a un actor (Yamberla) en vez de reconocer el proceso social, es decir la opción de Conejo en Otavalo. En este proceso, Yamberla salió del movimiento y participó con una organización temporal llamada Valle del Amanecer. El resultado final de las elecciones le dio el triunfo a Conejo con el 45,95 % de los votos, mientras que Yamberla terminó en el tercer lugar con un respaldo de 16,51%.40 Yamberla sugiere que varios factores se conjugaron tras su pérdida electoral: el hecho de ser mujer, pobre, sin título universitario y representante de las zonas rurales. Igualmente enfatiza que las denuncias verbales por parte de la Iglesia evangélica contra su candidatura influyeron, y el movimiento político de los indígenas evangélicos apoyó a Conejo.41 Desde lo expuesto, en el conflicto de Pachakutik en el 2000, aparecen elementos relacionados con divisiones clasistas, el aspecto urbano-rural, de género y otras estructuras sociales, como la iglesia. En el 2004, Conejo fue re-electo con el 54% de los votos, es decir obtuvo un fortalecido apoyo popular en comparación con el 46% del 2000, a pesar del hecho de que los indígenas evangélicos decidieron salir de la alianza con Conejo para estas elecciones, participando con su propio movimiento Amauta Jatari.
En retrospectiva, el liderazgo local de Conejo a través de Pachakutik fue un proyecto político de alianzas locales que desde su inicio fue marcado por tensiones y conflictos internos y que terminó con su salida de Pachakutik en el 2006. En la práctica otavaleña, Pachakutik funcionó y estuvo presente entre 2000 y 2005 tanto como oposición y gobierno local. En términos politológicos se puede ilustrar la posición de Pachakutik-Otavalo como actor de gobierno (el alcalde Conejo y los concejales de Pachakutik) dentro de la sociedad política, así como de oposición desde la sociedad civil (FICI, UNAIMCO y otras facciones y actores de Pachakutik).
La sociedad política de Otavalo (2000-2005)42
Ya durante una entrevista con Conejo en 2004 se podía percibir un distanciamiento respecto a la relación con la CONAIE y Pachakutik, como si el alcalde Conejo prefiriera ver a Pachakutik más que nada como un aparato electoral y a la confederación indígena más como un movimiento a nivel nacional y no como un actor relevante a nivel cantonal.43 Luego de su salida de Pachakutik Conejo resumió sus razones:
El espacio de Pachakutik es muy reducido para dar cabida a todos los aspirantes. Pachakutik en un 99% es un movimiento indígena.∗ Comenzó con una visión para todos, luego poco a poco se fue cerrando para ser un movimiento bastante indígena, eso no necesita Otavalo. Otavalo requiere espacios amplios, más participativos, democráticos. Ante la oposición que había dentro de Pachakutik, yo tomé la decisión solo, de separarme sin haber conversado mi decisión con algún compañero del equipo de trabajo.44
De hecho, Otavalo no es cualquier municipio para Pachakutik, pues a nivel cantonal es uno de los bastiones más grandes del movimiento en todo Ecuador. Es decir, muchas otras fortalezas del movimiento, a nivel de alcaldías, constituyen los casos de cantones relativamente pequeños en población. La votación por el alcalde en Otavalo en 2004 correspondía a la totalidad de votos en catorce otras alcaldías de Pachakutik. Desde lo expuesto, la división de Pachakutik en Otavalo y la desafiliación de Conejo y otros militantes y representantes de la organización en enero de 2006 acentuó la ya existente crisis del movimiento.45 Luego de unos meses de confusión sobre el vacío de representación política por parte de los seguidores del alcalde se presentó en junio del mismo año el nuevo movimiento Minga Intercultural.46 Desde Pachakutik Conejo fue llamado traidor y oportunista.47 María Castañeda confirma la distancia entre el liderazgo de Conejo y el movimiento indígena:
Como líder del movimiento indígena no le vería. Es un personaje, un líder bastante rescatable, hay que decir que tiene muy buena intención. Ha hecho muy buenas cosas. Pero, yo creo como líder del movimiento indígena: ¡No!48
Al mismo tiempo hay otavaleños indígenas que aunque se identifiquen todavía con Pachakutik, muestran apoyo y aprobación a Mario Conejo como líder municipal, asimismo como consecuencia de la crisis de liderazgo que ha tenido Pachakutik. Otros han expresado que Conejo probablemente no tendrá su apoyo electoral. Igualmente hay indígenas en las comunidades que expresan confusión por la situación y se preguntan cómo podría ser que el alcalde Conejo ya no representaba a la bandera indígena de Pachakutik. Se sentían identificados con Pachakutik y que para ellos sería muy difícil dar su voto a un candidato fuera de Pachakutik.49 Ex-miembros mestizos de Pachakutik en Otavalo han expresado que allí se sentían excluidos. Se los llamaban Pachakutik lights, es decir no verdaderos militantes (indígenas). Ariruma Kowii, abogado, lingüista y poeta kichwa (hermano de Mario Conejo), sugiere que los conflictos en Otavalo claramente ilustra los riesgos del etnocentrismo e igualmente lamenta que haya compañeros kichwas que lo utilizan como arma política y para maniobrar contra Conejo desde el ángulo étnico. Confirma que incluso a Conejo le pusieron el epíteto Pachakutik Light, reclamando que era más bien el líder de los mestizos otavaleños.50
El tejido social alrededor de Conejo, especialmente a partir de 2004 se ha constituido por diferentes actores de la sociedad, mestizos e indígenas, como por ejemplo empresarios y profesionales locales, la Federación de Barrios, organizaciones culturales e incluso algunos cabildos indígenas rurales y comerciantes de artesanía.51 Retomando el conflicto con Pachakutik y la FICI, según uno de los colaboradores más cercanos de Conejo en la alianza entre Minga Intercultural y Movimiento PAIS, Aníbal Fernando Bonilla, quién en las elecciones de 2009 llegaría a ser electo concejal urbano en el gobierno municipal de Otavalo por PAIS, la subordinación de Pachakutik a la CONAIE, y en el contexto otavaleño a la FICI, en la práctica fue destructiva para Pachakutik:
En el momento en que la FICI sostiene una ruptura frontal con la Municipalidad de Otavalo y en la medida de aquello el movimiento Pachakutik refleja la misma posición, si bien existe una decisión política del alcalde de separarse de Pachakutik no es menos cierto que en ese momento ya era imperativo que el movimiento Pachakutik reflexione sobre esa decisión y las implicaciones que significaba puertas adentro; un desgaste, una debilidad, la salida, la renuncia de su militancia del alcalde Mario Conejo, concejalas y concejales. Significa un golpe duro para el movimiento Pachakutik, pero yo que conozca, jamás hubo esa reflexión puertas adentro, y más bien hubo un discurso que fue homogenizado desde la FICI, es decir, el tildar de traidor a una decisión, sin tener un sustento autocrítico y una argumentación objetiva. [La subordinación en su relación con la CONAIE y la FICI en Otavalo] es un problema grave, porque considerando las fuerzas políticas, que las agrupaciones políticas tengan su propia agenda, que se planteen propósitos, se planteen planes y trabajo, se discuta su ideario y su propuesta política etc. Pero el tema es que una agrupación política en esa línea debe tener una visión amplia del componente de su grupo humano de su militancia. Entonces, si Pachakutik Nuevo País tiene a sus filas a sectores como la FICI, también debe pensarse que debe tener otros sectores gremiales. ¿Porque no de trabajadores, porque no insertarse en sectores juveniles? Pero, resulta que el trabajo político del movimiento indígena se limita única y exclusivamente a sus propias organizaciones, ahí dejando una gran brecha y una inquietud y una seria duda y hasta qué punto se maneja un discurso etno-céntrico al interior de sus filas, porque la pregunta es desde el sector mestizo y creo que es válida en donde está la representación mestiza en ese componente de una búsqueda de un país plurinacional.52
El efecto Correa y el dilema intercultural en Cotacachi y Otavalo
El politólogo Felipe Burbano de Lara, durante la campaña electoral de 2006 puntualizó el dilema de Pachakutik frente a una posible alianza con Correa, señalando que el movimiento indígena arriesgaba un aislamiento al no aceptar la alianza y al mismo tiempo sugirió que se vería muy difícil imaginar una izquierda renovada sin la participación de los indígenas. Para Burbano el dilema de Pachakutik se constituía entre las opciones de convertirse en un partido exclusivamente indígena, o, como era la idea inicial, desarrollarse en un movimiento político pluriétnico.53
En Otavalo, la presencia de la CONAIE a través de la organización indígena campesina provincial (FICI) es más palpable, aunque en oposición al alcalde Conejo, mientras que en Cotacachi la CONAIE brilla por su propia ausencia, ya que allí el acuerdo entre el alcalde Tituaña y la organización campesina es entre Pachakutik y la UNORCAC, es decir la filial de FENOCIN. La combinación de estrategias extra-institucionales de la CONAIE y las acciones institucionales de Pachakutik como un actor reconocido dentro del sistema político formal requiere una reconsideración de la identidad indígena. Desde el ángulo étnico el dilema por ende consiste en el perfil oficialmente intercultural y pluriétnico de Pachakutik, mientras que la CONAIE es una organización pluricultural exclusivamente indígena. Es decir, hay una diferencia clara entre el movimiento social y político. No obstante, para complicar un poco el análisis, la visión de sociedad de la CONAIE incluye la interculturalidad, pero la identidad como organización es indígena.
Las experiencias de Cotacachi y Otavalo demuestran distintas relaciones estructurales y organizativas del movimiento indígena. En los dos casos se puede percibir la debilidad y la ausencia del aparato institucional de Pachakutik. Hay una dependencia de las organizaciones que constituye el movimiento político. Es particularmente evidente en el caso de Cotacachi, donde el apoyo de la UNORCAC ha sido decisivo en el proceso electoral y social de Pachakutik. En el caso de Otavalo es la estructura organizativa de la FICI (como representante principal de la CONAIE) que ha fortalecido el movimiento político Pachakutik a nivel cantonal, pero al mismo tiempo en oposición a Conejo. Para el alcalde Conejo, la función de Pachakutik ha sido más como un aparato electoral en 2000 y 2004. A pesar del hecho de ser co-fundador de Pachakutik, Conejo carece de una trayectoria sólida dentro del movimiento indígena y su participación adopta más la forma de una militancia individual y un proyecto local de alianzas. Este factor fue decisivo para comprender mejor la emergencia de tensiones y conflictos directos con las militancias organizativas de la CONAIE y de Pachakutik. Con relación al gobierno de Rafael Correa, hubo muy temprano un acercamiento por parte de Conejo y el movimiento Minga, e incluso un apoyo directo y abierto al presidente.
Según José Antonio Lema, presidente de los comerciantes de artesanía de la UNAIMCO, lo que se destaca del fenómeno Correa sería la ambición de debilitar al movimiento indígena, inclusive en Otavalo. Al mismo tiempo Lema subraya que desde su perspectiva Mario Conejo realmente se había distanciado de Pachakutik y el movimiento indígena de Otavalo desde su primer período como alcalde. Lema considera que Conejo decidió rodearse de asesores políticos asociados con otros partidos políticos, como la Izquierda Democrática, el PSE y Democracia Popular, e igualmente acusa al gobierno local de Conejo de prácticas clientelistas.54
En Cotacachi, en cambio, las directivas nacionales de Pachakutik y CONAIE han tenido roles más discretos, y hasta 2008 han respetado las alianzas establecidas a nivel local, como la de la UNORCAC. Estas diferencias entre los dos casos están relacionadas con el carácter más urbano del movimiento indígena en Otavalo, mientras que en Cotacachi se presenta como más rural, a pesar del contradictorio hecho de que Tituaña es un indígena cotacacheño urbano proveniente de las filas nacionales de la CONAIE. En Otavalo los avances del movimiento político se deben más bien a mejoras graduales en el proceso socio-económico de los ciudadanos indígenas y la integración del movimiento con los mestizos otavaleños, mientras que en Cotacachi la llegada de un indígena al gobierno local se debía más bien al resultado de una más típica lucha campesina.
A pesar de poseer una población indígena proporcionalmente más grande, Pachakutik-Otavalo nunca logró establecer un movimiento político sólido alrededor del alcalde. En comparación con el caso de Cotacachi, en Otavalo hay más organizaciones que compiten por la representación indígena y los indios otavaleños están presentes en prácticamente todos los sectores sociales. Hasta 2008 la alianza local de Pachakutik funcionó más armónicamente en Cotacachi, gracias a la relación relativamente más unida entre los aliados, principalmente Pachakutik y la UNORCAC, y de forma igual la Asamblea de Unidad Cantonal. Al mismo tiempo siempre hubo cierta resistencia en cuanto a la alianza entre ciertos dirigentes de la UNORCAC, así que generalmente se puede definir al caso cotacacheño como un movimiento indígena más sólido que en Otavalo.
Existe una esfera política paralela para Pachakutik, más allá del espacio institucional donde formalmente opera como autoridad electa, en la que la CONAIE incluso puede movilizarse contra las políticas del movimiento político. La contradicción consiste en su co-existencia dentro del mismo movimiento indígena, con demandas más radicales en la calle que dentro de las instituciones formales. Desde la perspectiva del movimiento indígena a nivel nacional, el movimiento político de Conejo en Otavalo se presenta como más autónomo que el de Tituaña en Cotacachi, a pesar del hecho contradictorio de la ausencia organizativa de la CONAIE en Cotacachi. Aún más, desde el inicio Tituaña siempre tuvo un mayor grado de reconocimiento y apoyo de Pachakutik y la CONAIE hacia su gobierno local, mientras que Conejo ha sido criticado y atacado por la dirigencia del movimiento.
Como ya se mencionó, dentro de Pachakutik y la CONAIE a nivel nacional hay repercusiones del efecto Correa, en el hecho de que partes del movimiento prefieren desarrollar un proyecto político opositor, mientras que otros han integrado la alianza de Correa. Es ilustrativo reconsiderar el ejemplo del propio Luís Macas, en aquel momento presidente de la CONAIE, candidato a la elección presidencial por Pachakutik en el 2006. Si consideremos el resultado de la primera vuelta del proceso y el apoyo indígena a Pachakutik en las comunidades, incluso en las comunidades y cantones donde Pachakutik está en el gobierno municipal, se puede constatar una crisis de representatividad en el movimiento indígena, notándose preferencias electorales por otras opciones a nivel nacional, no sólo por Correa y Alianza País, sino también por candidatos como Gilmar Gutiérrez (hermano de Lucio) del Partido Sociedad Patriótica (PSP) y por Álvaro Noboa del Partido Renovador Institucional de Acción Nacional (PRIAN).55 En la provincia de Imbabura, la candidatura de Macas sólo capturó el 2,19% de las preferencias electorales.56 Vale mencionar que antes de la candidatura de Macas, Auki Tituaña había presentado su candidatura presidencial, pero al final no fue aprobado por el proceso organizativo de la CONAIE y de Pachakutik. Tituaña se distanció de la facción de Macas en la CONAIE. Durante la campaña electoral Correa ofreció la vice-presidencia tanto a Tituaña como a Macas, pero ambos rechazaron la oferta de alianza. Dentro de las dirigencias de CONAIE y Pachakutik, algunos han criticado el haber perdido una oportunidad de alcanzar el poder nacional a través de una alianza con Correa. En la campaña de 2006 sectores relevantes del movimiento indígena apoyaban a Correa, pero como destaca el ex-coordinador nacional de Pachakutik, Gilberto Talahua: ECUARUNARI se opuso y decidió hacer campaña con Macas: “Fue impuesta por la dirigencia del movimiento indígena, desconectada del sentir de las bases que pedían la alianza y que se reflejó en los resultados electorales”.57 Otro dirigente nacional de Pachakutik y la CONAIE, José María Cabascango, presenta una posición opositora más fuerte en relación a Correa:
Ahora en la actualidad, el gobierno de Correa cogió alguna gente, hasta que robó todos los discursos del movimiento indígena, el tema de la Asamblea Constituyente, el tema de la lucha contra la corrupción, algunas políticas a nivel internacional, el tema de la base de Manta, el TLC. Todo eso que el movimiento indígena tenía. El movimiento de Correa cogió todas las reivindicaciones como la nueva lucha de su partido. Por eso el movimiento político, principalmente como la nueva lucha personal de él, dentro del liderazgo que mantiene como gobierno, aquí en nuestro país hasta ahora es un poco complicado. Más que todo cómo oponernos, cómo hacer fuerza, digamos, alguna oposición a pesar que últimamente hay problemas. El movimiento indígena está claro, no está con el gobierno, desde el inicio, inclusive cuando el gobierno recién fue electo, en favor de que va a ser un gobierno de izquierda, gobierno de la Revolución Ciudadana, todo eso. Entonces el movimiento indígena no está, no se hizo presente, nunca estábamos. Algunos líderes se prestaron para ese juego con el actual gobierno. El movimiento indígena siempre ha estado al margen. No hemos hecho oposición así con fuerza, pero ahora creo que este año va a ser con fuerza. Es complicado el asunto, ahora hay muchas razones para salir a las calles para decir que este gobierno no está llevando bien el destino del país hacia delante.58
Una interpretación del efecto Correa podría ser que él se ha aprovechado de un vacío de poder, movilizando un tipo de cooptación de las organizaciones sociales que estaban experimentando crisis de representación, por ejemplo la FENOCIN. Generalmente ha sido difícil identificar las posibles fronteras entre lo que debería clasificarse como movimiento sindical, campesino, indígena o afro-ecuatoriano respectivamente. Retrospectivamente en el tiempo, es importante destacar la relativa ausencia de un movimiento sindical en el Ecuador democrático.59 En los años 90 los indígenas se encargaron de este papel protagonista de lucha social. El ejemplo de la FENOCIN es ilustrativo, ya que la federación oficialmente tiene un perfil clasista, pero con un reconocimiento de los indígenas, incluso en sus siglas. Y a nivel cantonal, como en Cotacachi, la UNORCAC es una organización de carácter indígena. Así que, dependiendo de la definición de movimiento indígena, desde el horizonte de la UNORCAC, el movimiento se ha fortalecido con la alianza con Correa, mientras que la perspectiva de Pachakutik-Cotacachi presenta una división de la organización y la alianza cantonal.
Constituyente y rupturas de la alianza indígena en Cotacachi
Con respecto al efecto Correa en Cotacachi, el referéndum popular de la aprobación de la nueva Constitución de la República el 28 de septiembre de 2008 provocó una ruptura dramática de la alianza política cantonal alrededor de Tituaña. El alcalde se había posicionado muy claramente en contra del contenido de la reforma constitucional. Pero, luego de haber realizado foros populares de debate sobre la propuesta constitucional, tanto la UNORCAC como la Asamblea de Unidad Cantonal defendieron la nueva Carta Magna en el referéndum, lo que conllevó a la ruptura del diálogo entre la AUCC y el alcalde. A partir de entonces Tituaña decidió frenar la transferencia de fondos económicos a la asamblea, la UNORCAC organizó una asamblea extraordinaria para re-evaluar el apoyo y la alianza con el Alcalde, acordando concluir el apoyo a Tituaña, y lanzar un candidato propio. En la asamblea de la UNORCAC resultó electo como pre-candidato para la alcaldía el co-fundador de la organización, Alberto Andrango, y se establecieron los planes y las negociaciones para una alianza electoral con el Movimiento PAIS.
Un indicador de la popularidad de Correa a nivel cantonal es que la opción por el SI en el referéndum constitucional ganó con el 77,65% de los votos.60 En el contexto de confrontaciones políticas locales y el proceso constituyente, hubo sectores dentro de Pachakutik que quisieron expulsar a Tituaña del movimiento por no haberse sometido a la disciplina partidaria de apoyar la propuesta de Nueva Constitución. No obstante, como clarifica Alberto Arotingo, coordinador cantonal de Pachakutik en Cotacachi, frente a esta amenaza de expulsión una cantidad de militantes reclamaron a las instancias superiores del movimiento, clarificando que en el caso de expulsarlo a Tituaña del movimiento tendrían que expulsarles a todos ellos.61 Lo que se veía como más grave en esta situación fue el hecho de que Tituaña se reuniera con el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, un líder principal de la oposición a Correa, es decir había indígenas que percibían el contacto de Tituaña con Nebot como una infiltración de la derecha. Jorge Guamán, coordinador nacional de Pachakutik, finalmente clarificó que no iba a ser expulsado y “El mejor castigo ya lo recibió con los resultados [del referéndum]”.62 Es oportuno considerar las reflexiones históricas de Pedro de la Cruz sobre la relación entre Tituaña y la UNORCAC/FENOCIN:
Entonces, es un poco medio-raro eso, porque a nivel nacional siempre hemos sido socialistas y aquí a nivel local un poco para acceder al poder local, se ha podido apoyar a uno que no es de la FENOCIN. Uno que no es de la UNORCAC, uno que es como prestado, porque incluso Auki no es…--por sus padres-- él es cotacacheño, pero sus padres vienen de Otavalo, de Quinchuqui. Entonces también allí hay diferencias, y nosotros somos auténticos de Cotacachi, desde abuelos, bisabuelos, entonces hay esta diferencia también. Y también la diferencia entre lo urbano y lo rural, porque nosotros somos rurales, defendemos los temas agrícolas. Históricamente, Cotacachi ha sido agrícola y en esto también hay diferencias, diferencias conceptuales, diferencias incluso desde el punto de vista político y al menos Auki se ha identificado con la derecha, o sea con Nebot [sic.].* Allí totalmente se rompe con nosotros. Nosotros somos socialistas de izquierda, creemos en el socialismo, un cambio de país, entonces trabajamos por eso.63
Retrospectivamente, la UNORCAC se alió con Pachakutik a partir del liderazgo de Tituaña en 1996 en un contexto de crisis de la relación entre la unión campesina y el Partido Socialista. La popularidad de Pachakutik y el movimiento indígena significó la oportunidad para la UNORCAC de alcanzar una mayor representación en el Concejo municipal, por encima de su tradicional uno o dos cupos. En la actualidad, por otra parte, considerando la crisis del movimiento indígena y la emergencia de una nueva opción de la izquierda alrededor de Correa y PAIS, la UNORCAC decidió retirarse de su alianza coyuntural con Tituaña. Según la interpretación de Alberto Andrango, desde finales de 2008 tanto la UNORCAC como la Asamblea de Unidad Cantonal se opusieron y protestaron contra su posición subordinada en la alianza con Tituaña:
Auki ha querido controlar, controló la UNORCAC…Ya tuvo su gente propia ahí, controló a la UNORCAC. El creó también la Asamblea de Unidad Cantonal, que también estaba controlando para sus intereses. Y últimamente cuando la asamblea no hace lo que quiere, Auki le deja a un lado, ya no está apoyando a la Asamblea de Unidad Cantonal.64
Si bien es cierto que no es la primera vez que la UNORCAC se ha opuesto a Tituaña, particularmente por parte de los dirigentes de la organización, el efecto Correa y sus implicaciones constituyen una diferencia importante. Tituaña por su parte subraya el aspecto de la cooptación y el oportunismo entre sus rivales:
La cooptación es muy clara, pero son cálculos personalistas de ocupar cargos públicos y de tener un espacio de poder económico y político. Entonces FENOCIN, y Pedro de la Cruz concretamente, inclusive tuvo un acercamiento luego de la ruptura de Lucio Gutiérrez por Pachakutik. El cubrió el espacio dejado por el movimiento indígena y obviamente calculando con un beneficio económico y la participación en espacios de poder y cargos públicos. Entonces hay una práctica desde los nuevos grupos de gobierno y desde estos actores viejos de la política va a tener estas prácticas tradicionales de acercamientos, de afinidad, de simpatías muy coyunturales, hasta cuando les dura, digamos, la luna de miel, y luego –pues- empiezan a buscar otros rumbos.65
Desde la perspectiva de la FENOCIN, Segundo Andrango enfatiza que la posible cooptación debe definirse más allá del corporatismo tradicional del Estado:
…El término de cooptación bien traído, pero para mostrarte que no se da la cooptación en este gobierno; ¿Por qué? Porque este gobierno tiene un principio de no llegar a acuerdos con gremios sino con movimientos sociales concretamente, entendiéndose por movimiento social, puede ser un grupo que emerge en ese momento, personas de fuerte opinión y con los ciudadanos. O sea, prácticamente ellos no tienen el principio de abrir una fuerte relación con los sindicatos, con los gremios. Entonces, por ejemplo hablemos de la FENOCIN. La FENOCIN está con el gobierno, pero las relaciones no son las de cooptación porque entiendo yo que la cooptación es cuando el poder te da algo y a cambio tú te sometes a la lealtad más o menos…Entonces es una relación más de acuerdos sobre temas muy concretos. Y con la FENOCIN, todo lo que la FENOCIN ha solicitado no ha sido atendido por este principio.66
Movimiento PAIS y Pachakutik frente a las elecciones de 2009
En la turbulencia pre-electoral del 2008 y 200967 los dos alcaldes del presente estudio se encontraron con desafíos severos e incertidumbre en cuanto al apoyo popular, e igualmente Pachakutik confrontaba su más aguda crisis electoral desde la llegada de los alcaldes indígenas en los dos cantones. La crisis a nivel nacional del movimiento indígena se ha reflejado claramente en Cotacachi y Otavalo. Pachakutik-Otavalo ha sufrido por las disputas faccionales no solo relacionadas a la desafiliación de Conejo, sino también con respecto a la evolución del proyecto político de Correa, así como también relativo a las divergencias entre la FICI y la UNAIMCO. Comparativamente, la historia muestra que la FICI se ha abierto a posibles alianzas sociales, mientras que la facción concentrada en la UNAIMCO lleva a cabo un discurso político más radical desde los ángulos étnico y clasista. Igualmente hay un sector que aún incluye ciudadanos otavaleños mestizos en Pachakutik, parcialmente inter-relacionado con la FICI. El alcalde Conejo opina que luego de su salida la FICI ha monopolizado a Pachakutik en Otavalo.68 La federación asimismo funciona como sede provincial de Pachakutik, y la coordinadora de Pachakutik-Imbabura, Fanny Campos, es colaboradora mestiza de la FICI por más de una década.
Ya en 2007, voceros de Pachakutik-Otavalo temían que sería difícil ganarle a Conejo en el caso de realizarse una alianza entre el alcalde y el Movimiento PAIS, lo que confirma el poder del movimiento político del presidente Correa, también a nivel local. Un objetivo principal de Pachakutik-Otavalo en las elecciones de 2009 sería tumbar al alcalde Conejo y con este motivo se argumentaba dentro de la FICI, la posibilidad de hacer una alianza con el prefecto de Imbabura, Gustavo Pareja,69 el único que a su juicio podría ganarle a Mario Conejo. Igualmente se enfatizaba la buena relación histórica entre la FICI y el prefecto Pareja, que según los dirigentes campesinos había atendido mejor a la FICI en comparación con el alcalde indígena.70 Pareja fue lanzado como candidato a la alcaldía de Otavalo por el movimiento político Poder Ciudadano,71 del cual era coordinador provincial. María Ercilia Castañeda ofrece otro aspecto auto-crítico de los escenarios electorales de Pachakutik y las contradictorias tensiones de carácter local-nacional: los sectores rurales indígenas podrían ser un blanco relativamente fácil para líderes y movimientos populistas y paternalistas, un tipo de sentimiento de “ir con los ganadores”.72 Luego de un prolongado período de negociaciones en Pachakutik, principalmente entre la FICI y la UNAIMCO, llegaron a un consenso sobre la candidatura oficial de José Manuel Quimbo, ex-presidente de la UNAIMCO.73 En una conversación reciente con el autor, Quimbo reconoció que el momento coyuntural y electoral realmente no era el mejor para Pachakutik, y asimismo enfatizaba algunos desafíos del movimiento:
En el movimiento indígena, en las estructuras especialmente a nivel cantonal, hay una sequía de formación política e ideológica, a tal punto (que) en cuatro congresos de Pachakutik, nunca hemos hablado de los principios, la filosofía y el proyecto político que tiene Pachakutik como una fuerza alternativa que puede emerger para plasmar lo que es este encuentro de los valores y las cosas positivas que tiene el mundo occidental y la cultura andina. No es que la propuesta de Pachakutik es entrar en una democracia comunitaria, no, no, no. Queremos buscar una tercera vía en donde se nutran y donde entren los verdaderos valores de la interculturalidad.74
El domingo 25 de enero de 2009 se realizaron elecciones primarias dentro de Movimiento PAIS, invitando a ellas a los ciudadanos, y no solamente a los militantes del movimiento. Fue una elección abierta, para que decidieran cuáles de los pre-candidatos iban a ser los representantes oficiales de PAIS en las elecciones. En el caso de la candidatura de alcalde de Otavalo, inicialmente el Movimiento PAIS había lanzado a Marcelo Valdospinos, director de la Casa de Cultura en Ibarra, pero luego se invitó también a Mario Conejo a participar como candidato por la Lista 35 del movimiento. Valdospinos se retiró del concurso y al final Conejo fue aprobado con 4.104 votos.75 Sin embargo, la participación oficial de Conejo por PAIS no ha implicado hasta la fecha la disolución del movimiento Minga, si bien es cierto que en su seno se ha debatido la posibilidad de abandonar la organización cantonal para entrar al Movimiento PAIS. Según el alcalde y candidato Conejo, se trataba de una alianza local y la coyuntura política del futuro decidirá sobre la posible disolución de Minga. Es decir, éste aún existe, pero los candidatos participan como Movimiento PAIS y el nombre de Minga no aparece en ningún material de la campaña electoral. Conejo asimismo reflexiona sobre la alianza en términos históricos y de oportunidades políticas:
Bueno, aquí tenemos el tema de que a pesar de que la alianza [entre Minga y PAIS] que fracasó para la constituyente, hemos seguido manteniendo un diálogo con ellos, nosotros hemos definido desde que se conformó el Movimiento Minga de que las alianzas tienen que ser una política del movimiento, porque en el país lo que hay que hacer precisamente es unir fuerzas de las tendencias. La derecha que ha estado más bien siempre unida y la izquierda siempre dividida. El fenómeno Correa de alguna manera es visto por nosotros como una oportunidad para generar procesos de unidad al interior de la tendencia, pero con un propósito y en una perspectiva de renovación. Pero también la izquierda peca mucho de radicalismo, a veces muy ortodoxa, muy radical y con posiciones muy extremas. Pues hacen que se pierda la perspectiva de la realidad y en función de proyectos revolucionarios se posterga cualquier acción o decisión. Yo por lo menos creo que la izquierda tiene que aprender a tener una lectura de la realidad local, nacional, internacional, para también saber dar respuestas ahora a la problemática que vive la sociedad.76
En Cotacachi el proceso de las elecciones primarias fue más dramático que en Otavalo e incluía el concurso de dos pre-candidatos de Movimiento PAIS; Alberto Andrango, dirigente histórico de la UNORCAC y el Concejal Municipal mestizo, Peter Ubidia, del nuevo movimiento Cotacachi Libre.77 Andrango fue propuesto por la UNORCAC en alianza con la Federación de Barrios, otro ex-aliado organizativo clave de Tituaña. La delegación provincial electoral de Imbabura proclamó el triunfo de Andrango con 1.596 votos y por ende representante oficial de PAIS para la alcaldía de Cotacachi.78 La idea inicial era que debería respetarse la votación en la elección primaria y el perdedor debería unirse al equipo de campaña de quien resultase ganador de los dos pre-candidatos a alcalde. No obstante, Ubidia reconoció la votación y la victoria de Andrango, pero luego de una reunión entre los dos el 1 de febrero, durante la cual no llegaron a consensos, decidió retirarse junto con todos los candidatos de Cotacachi Libre de la alianza de PAIS en el cantón.79 Por consiguiente, no había unidad en la oposición política del cantón. Un candidato mestizo, Patricio Coba del partido Izquierda Democrática (ID) en alianza con Poder Ciudadano, en la elección participó para alcalde. Al oficializarse la ruptura entre los dos pre-candidatos de PAIS, Ubidia recibió ofertas de otros movimientos políticos, incluso como posible candidato de alcalde por el PRIAN o el MPD (Movimiento Popular Democrático), y el candidato Coba le pidió que participara como primer concejal de su lista.80 Ya que Ubidia tiene experiencias laborales de los dos gobiernos locales de Tituaña, es valioso considerar una reflexión comparativa que hizo en el 2007, reconociendo la importancia política de la UNORCAC en Cotacachi:
Lo que hay que diferenciar en los dos procesos es que en Cotacachi el proceso depende más de las organizaciones, más que de la ciudadanía, mientras que en Otavalo es al revés, el proceso es más ciudadano antes que de las organizaciones. Si la FICI está o no está, si apoya al proceso o no, no pasa nada, el proceso sigue y avanza, y como Mario dice; ellos se van quedando. En cambio en Cotacachi es distinto, la UNORCAC desempeña un papel fundamental, quizás el más importante, luego están la Asamblea Cantonal, la Federación de Barrios, las Coordinadoras de Mujeres y demás. Sin ellos el proceso muere, y el ciudadano común y corriente de la esquina, de la tienda, no participa y no es parte de ese proceso activo.81
Luís Román Chávez, socialista y fundador de Cotacachi Libre, sugiere que tanto el Partido Socialista como la UNORCAC en momentos determinantes han utilizado prácticas oportunistas en sus alianzas electorales.82 Por consiguiente, Pachakutik-Cotacachi ha experimentado una crisis relacionada a la cambiante situación entre Tituaña y la UNORCAC; una creciente cantidad de ex–simpatizantes de Pachakutik en las comunidades indígenas llegaron a apoyar al Movimiento PAIS y a la candidatura de Andrango. No obstante, a partir de enero de 2009 y del comienzo de la campaña electoral, la organización cantonal de Pachakutik incrementó sus actividades estratégicas con frecuentes reuniones y Tituaña fue lanzado como candidato a alcalde para un cuarto período, apoyado asimismo por Pachakutik; y a nivel provincial por la FICI. En cuanto a la ruptura entre la Alcaldía y la Asamblea de Unidad Cantonal varios críticos internos y externos opinan que comenzó a deteriorarse las relaciones cuando los actores de la AUCC expresaron críticas y cuestionamientos al alcalde al sentirse ignorados y sin posibilidad de influir en las tomas de decisiones colectivas, señalando una actitud más autoritaria y cerrada por parte del alcalde.83 No obstante, en este contexto de ruptura inter-institucional cabe destacar que el presidente de la AUCC, Leonardo Alvear, quien se identifica con Pachakutik (como la gran mayoría de los representantes de la Asamblea), esclarece que la confrontación entre las dos instituciones no implica que él esté considerando cambiar de preferencia partidista en las elecciones.84
Las elecciones cantonales de 2009
El domingo 26 de abril se realizaron las elecciones municipales y ya en la noche del mismo día quedaba claro que Alberto Andrango había triunfado en Cotacachi. En Otavalo el conteo de votos tardó más tiempo, pero luego de varios días de espera el Consejo Electoral oficializó la victoria de Mario Conejo en Otavalo.
Elecciones cantonales de 2009
(Votación obtenida por los candidatos de alcalde)85
Al oficializarse los resultados, ni Gustavo Pareja ni Auki Tituaña reconocieron los resultados e incluso denunciaron el proceso electoral como fraudulento. Pareja y el Movimiento Poder Ciudadano iniciaron protestas callejeras e intentaron invadir las instalaciones del municipio, donde funcionaba la Junta Provincial Electoral.86 En relación con la votación rural en Otavalo conviene señalar algunos hechos sobre la situación de los indígenas rurales y la división en preferencias electorales. El prefecto Pareja había invertido mucho en su campaña en las comunidades, y como se menciona anteriormente, en la campaña de Pachakutik parecía ser muy probable que se realizara la alianza entre el movimiento indígena y el prefecto. Luego al acercarse la fecha electoral, Pachakutik y CONAIE a nivel nacional habían instruido a sus militantes no votar fuera de la Lista 18 de MUPP-NP, una instrucción que no fue obedecida. La incertidumbre y la “pugna” interna de Pachakutik-Otavalo sin lugar a dudas contribuyeron a la confusión entre los indígenas rurales del partido indígena. Otros optaron por la opción de Mario Conejo, muchos de ellos como un reconocimiento de su obra como alcalde, mientras que otros estaban más influidos por el efecto Correa y la popularidad de Movimiento PAIS. El autor del presente estudio arguye que hubiera sido muy difícil para Conejo triunfar electoralmente sin la alianza estratégica con PAIS.
En el contexto de importantes conexiones anteriores entre los dirigentes indígenas locales y los partidos de izquierda, tanto Alberto Andrango como Mario Conejo tienen experiencias históricas de militancia en el socialismo más tradicional (PSE y el FADI), y los dos tuvieron el apoyo tanto de Movimiento PAIS como el PS-FA en los procesos electorales de alcalde en su respectivo cantón. Curiosamente, hay vinculaciones íntimas de amistad desde varias décadas entre los Andrangos en Cotacachi y los Conejo Maldonados en Otavalo con la máxima dirigencia del Partido Socialista, sobre todo con el ideólogo Enrique Ayala Mora.87 Así que hay una trayectoria de vínculos individuales y organizacionales en los dos casos y las relaciones históricas entre los actores sin lugar a dudas facilitaron las alianzas en el contexto de Movimiento PAIS. Pachakutik perdió en sus dos fortalezas tradicionales, y como se ha argumentado anteriormente, hay explicaciones relacionadas tanto con el efecto Correa, como desde las divisiones internas del movimiento indígena. Una conversación pre-electoral con Carmen Yamberla, la representante de los sectores rurales indígenas confirma que existe un efecto Correa en el movimiento indígena de Otavalo, pero igualmente observa algunos aspectos de la complejidad de la relación:
Existe. ¿No? Eso no se puede negar, pero yo no diría que Correa en sí, que esté impulsado por Correa, es una cuestión distinta. Pero, toda la cuestión de la propuesta misma en sí, el plan de gobierno, todo en su mayoría ha sido con propuestas desde el movimiento indígena. Lo que si es que logró entender [estas propuestas] y utilizó estratégicamente desde su espacio, entonces, está convirtiéndose en realidad. Yo al menos, esto es un criterio muy personal, yo no puedo decir que es el gobierno más malo. No. Tampoco puedo decir es un gobierno perfecto ¿no?, de ningún manera o sea, es importante. Es interesante lo que se está realizando, pero también pasan muchas cosas que no nos agrada, no solo como movimiento indígena, sino como país. No nos agrada lo que nos está haciendo. Sin embargo, hay cosas que se deben rescatar y tal vez un poco como logró penetrar, digamos, en la conciencia indígena también, en el sector indígena sobre sus acciones y poniendo el caso, por ejemplo, las acciones que se han realizado a nivel de la salud, a nivel de la educación. Es interesante. ¿No? Como que algunos roles sociales, la vivienda, los bonos, todas estas cosas, como que a la gente le llega, entra por los ojos, está viendo entonces como que de pronto no se está migrando los otros temas de fondo para el país. Son cosas que sí tienen un impacto y eso a nivel ya de la coyuntura misma política electoral va a influir mucho. Va a haber divisiones, eso ya está dado ¿no? Es un hecho… Si algunos sectores indígenas estarán con el gobierno, otros sectores indígenas estarán con otros partidos. Igualmente a nivel del movimiento Pachakutik estarán también entonces. En este caso es un poquito dificultosa la coyuntura, pero pasadas las elecciones por otro lado es muy fuerte lo que es la identidad en si por ser indígena. Ya empieza nuevamente a buscar lo que es la unidad. Y al menos cuando hay un golpe político, una crisis económica social, todo eso entonces ya hay una agrupación más fuerte. ¿No? Pero en el momento electoral como que todo el mundo también aspira y está en su derecho.88
Parcialmente, y como tantos otros dirigentes del movimiento indígena, Yamberla culpa al oportunismo de algunos actores indígenas por la debilidad actual de la organización y el fortalecimiento de Correa. Cotacachi y Otavalo no son casos aislados en este proceso de nuevas alianzas entre actores indígenas y organizaciones políticas de la izquierda. En la provincia de Imbabura Pachakutik no logró triunfar en ninguna alcaldía, pero a nivel nacional el partido indígena salió victorioso (sin o con alianzas) en aproximadamente 26 alcaldías, cinco prefecturas provinciales y cinco asambleístas nacionales, sobre todo de las provincias amazónicas y otras partes de la Sierra. Por ejemplo en la provincia de Chimborazo, Mariano Curicama, ex-alcalde por Pachakutik89 en Guamote, fue electo prefecto con una alianza entre PAIS, Pachakutik y el Movimiento Municipalista. Igualmente a nivel municipal Pachakutik tuvo decenas de concejales electos,90 incluso puso dos concejales en Cotacachi, Patricia Espinoza y Fabiola Guevara, y dos en Otavalo; Marcia Sánchez y Manuel Díaz.91 En Otavalo, del total de nueve concejales municipales, cinco son de PAIS, y los restantes dos de Poder Ciudadano.92 En Cotacachi, tres de los siete puestos en el Concejo Municipal fueron ganados por PAIS, mientras que dos candidatos llegaron por Poder Ciudadano.
Redondeando, para percibir mejor la derrota de Auki Tituaña y el triunfo de Alberto Andrango, hay varios factores a considerar. Primero, la ruptura entre el alcalde y sus principales aliados, sobre todo la UNORCAC, pero también la Asamblea de Unidad Cantonal que muchos cotacacheños veían como “su espacio” de participación y representación. Segundo, el efecto Correa y la esperanza que generaba en partes relevantes de la población. Tercero, considerando el hecho de que el candidato mestizo Coba no logró ganar a pesar de la competencia de dos indígenas combatiendo por, en parte, los mismo votos, puede haber explicaciones psicológicas en que la imagen que Cotacachi ha logrado obtener con el gobierno local liderado por un indígena hiciera que los electores no querían un cambio tan dramático, es decir un liderazgo mestizo. Coba asimismo había fracasado en elecciones anteriores, y su perfil de empresario que vive en Quito y regresa para candidatear a la alcaldía también son aspectos que influyeron.93 No obstante, el efecto Correa de hecho influyó directa e indirectamente también en la primera y tercera explicación ya que los factores presentados están íntimamente interrelacionados. El carácter orgánico de la UNORCAC en sus decisiones de aliados partidistas electorales se mostró determinante en este proceso, una condición que igualmente funcionó en el caso de la red social alrededor de Conejo y la Minga en Otavalo.
Conclusiones
En este artículo se ha analizado el llamado efecto Correa en el movimiento indígena a nivel local y los casos cantonales de Cotacachi y Otavalo, fortalezas tradicionales del movimiento político Pachakutik en la provincia de Imbabura, y particularmente se ha considerado los aspectos de nuevas alianzas locales y rupturas organizativas entre 2006 y el inicio de 2009. Se ha constatado que hay un efecto Correa en Otavalo y Cotacachi e igualmente se ha enfatizado la importancia de alianzas estratégicas a nivel municipal. Muy probablemente, los candidatos victoriosos de Movimiento PAIS en los dos cantones, Alberto Andrango y Mario Conejo, no hubieran logrado apoyo electoral suficiente sin la alianza con el movimiento político de Rafael Correa. Desde la perspectiva indígena hay actores indígenas críticos que arguyen que el presidente Correa ha usurpado la agenda del movimiento indígena y cooptado una cantidad relevante de sus dirigentes y militantes. Sin embargo, el efecto Correa en el movimiento indígena en Cotacachi y Otavalo no se explica simple o exclusivamente desde conceptualizaciones acerca del populismo y carácter personalista del primer mandatario. Es necesario considerar procesos políticos locales, estructuras sociales, la complejidad organizativa de los actores indígenas principales, incluso las relaciones históricas entre los indígenas y organizaciones políticas de la izquierda.
Desde la perspectiva teórica de las estructuras de oportunidades políticas, tanto el movimiento Minga en Otavalo como la UNORCAC en Cotacachi establecieron alianzas locales con el progresivo Movimiento PAIS, igualmente en un contexto de debilitamiento y/o divisiones de otras organizaciones políticas, inclusive Pachakutik. Se han enfatizado las particularidades en la estructura política local como decisiva para comprender las condiciones iniciales para lograr establecer alianzas sociales por parte del Movimiento PAIS. Las conexiones históricas entre el Partido Socialista, el FADI y el movimiento de Correa deben enfatizarse como un factor importante para la comprensión de las alianzas políticas actuales, y al nivel cantonal de Cotacachi y Otavalo igualmente las conexiones entre los socialistas y los dirigentes indígenas, incluso los casos de Alberto Andrango y Mario Conejo. El conflicto de Pachakutik en Otavalo ilustra bien que el dilema intercultural fue crucial tras la división del movimiento indígena del cantón. Desde su primer momento la relación entre el grupo alrededor de Conejo y las facciones opositoras del “partido indígena” fue caracterizada por conflictos y tensiones internas, frecuentemente manifiestas en términos de interculturalidad, etnicidad y clase en los discursos de los actores. En Cotacachi, por lo contrario, el dilema intercultural no ha sido un tema fuertemente presente en la agenda política. La ruralidad del perfil del movimiento indígena en Cotacachi es un factor muy fuerte para interpretar esta diferencia entre los dos cantones. La presencia de los indígenas en las zonas urbanas de Otavalo, así como la relativa fortaleza económica de algunos actores indígenas fueron aspectos que hicieron el dilema intercultural más delicado en Otavalo. De la misma manera se ha considerado el carácter orgánico de la red social alrededor de Conejo en Otavalo y de la UNORCAC en Cotacachi en el contexto de las relaciones partido-sociedad civil y las alianzas políticas.
La crisis interna del movimiento indígena a nivel más general asimismo ha afectado las perspectivas por parte del Movimiento PAIS de atraer ciudadanos indígenas desilusionados con su liderazgo tradicional. En las bases de Pachakutik y la CONAIE existen acercamientos al movimiento de Correa, pero más que todo en forma de involucramiento individual y militancia de líderes indígenas ex Pachakutik en PAIS. Por otra parte, como se ha mencionado, como organizaciones colectivas, tanto Pachakutik como la CONAIE se ha colocado en oposición al gobierno de Correa. Con la llegada de Correa a la Presidencia, la CONAIE y Pachakutik se encuentran presionados para reconsiderar sus prioridades políticas e incluso su rol e identidad como organizaciones. En el contexto político nacional, considerando las posiciones de izquierda de la administración de Correa, si bien la dimensión anti-neoliberal podrá continuar aun como la mayor preocupación del movimiento indígena, pero éstas no constituirán tan fácilmente el enfoque de movilización de políticas opositoras de las masas, por lo menos mientras Correa logre mantener su apoyo popular.
La popularidad de Correa luego de más de dos años como presidente conlleva a mejores perspectivas de gobernabilidad y al mismo tiempo se han dificultado las circunstancias para la oposición dentro de la izquierda y del movimiento indígena más tradicional (CONAIE-Pachakutik). A nivel provincial de Imbabura, los seis alcaldes cantonales son de PAIS, así como el prefecto, la vice-prefecta y la mayoría de los concejales municipales, así que las condiciones están establecidas para posibilitar estrategias inter-institucionales de colaboración entre los diferentes niveles político-territoriales y entre los municipios. Sin lugar a dudas, más investigación será necesario realizar sobre la complejidad organizativa y los procesos políticos a nivel local, particularmente en este nuevo contexto con el gobierno izquierdista de Rafael Correa y los nuevos retos para el movimiento indígena. En cuanto a la experiencia de la alianza con Gutiérrez, es oportuno subrayar que el Partido Sociedad Patriótica aún cuenta con soporte de una porción de la población indígena, especialmente en otras partes de la Sierra, aunque no tuvo apoyo significante en los cantones imbabureños. Por ello investigaciones posteriores deben considerarse el significado del efecto Gutiérrez en el movimiento indígena y como contraste al fenómeno Correa.
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Entrevistas (selección)
* Alvear, Leonardo (Pachakutik), presidente de la Asamblea de Unidad Cantonal de Cotacachi, Cotacachi, 6 de enero, 2009.
* Andrango, Segundo, ex-dirigente de la UNORCAC, miembro de FENOCIN, ex-director nacional de PRODEPINE, Cotacachi, 5 de enero y 22 de junio, 2009.
* Andrango, Alberto (Movimiento PAIS), co-fundador de UNORCAC, defensor del pueblo indígena de la provincia Imbabura, alcalde de Cotacachi desde agosto 2009, Cotacachi, 5 de enero y 21 de junio, 2009.
* Andrango, Rumiñahui, presidente de la UNORCAC, Cotacachi, 23 de enero, 2008, 5 y 18 de enero, 2009.
* Arotingo, Alberto (Pachakutik), coordinador de Pachakutik-Cotacachi, Cotacachi, 16 de enero, 2009.
* Bonilla, Aníbal Fernando (Movimiento PAIS/PS-FA), periodista y poeta, concejal urbano del Gobierno local de Otavalo desde 2009, Otavalo, 6 de enero y 23 de junio, 2009.
* Cabascango Joel (Cotacachi Libre/Poder Ciudadano), dirigente político vecinal de Intag, Cotacachi. Otavalo, 9 de enero, 2009.
* Cabascango, José María (Pachakutik), líder histórico de Pachakutik y CONAIE, ex presidente de la FICI, Otavalo, 8 de enero, 2009.
* Campos, Fanny (Pachakutik), colaboradora de la FICI, coordinadora provincial de Pachakutik-Imbabura, Otavalo, 24 de enero, 2008 y 8 de enero, 2009.
* Carlosama, Miguel Ángel,* ex-Presidente de la FICI, ex-colaborador de ECUARUNARI y la CONAIE, Ibarra, 27 de junio, 2007.
* Castañeda, Maria Ercilia (Pachakutik), candidata de maestría en desarrollo local/FLACSO, Otavalo, 8 de junio y 4 de julio, 2007, y entrevista por internet: 11 de octubre, 2008.
* Cevallos, Jomar, técnico en la Asamblea de Unidad Cantonal de Cotacachi, Cotacachi, 6 de enero de 2009.
* Conejo Maldonado, Mario (Minga Intercultural/Movimiento PAIS), sociólogo, Alcalde de Otavalo, Otavalo, 9 de diciembre, 2004, 12 de junio y 4 de julio, 2007, 22 de enero, 2008, 7 y 15 de enero, 2009.
* De la Cruz, Pedro (Movimiento PAIS/PS-FA), ex-presidente de FENOCIN, ex-presidente de UNORCAC, Cotacachi, 31 de diciembre, 2007.
* De la Torre, Manuel (Pachakutik), presidente de la FICI, Otavalo, 24 de enero, 2008.
* Kowii Maldonado, Ariruma, abogado, lingüista, poeta, Subsecretario de educación para el diálogo intercultural, Ministerio de Educación, Quito, 7 de junio, 2007 y 15 de enero, 2008.
* Lema, José Antonio (Pachakutik), presidente de la UNAIMCO, Otavalo, 15 de enero, 2009.
* Maldonado, Washo (Minga Intercultural/Movimiento PAIS), ex-coordinador del Consejo de Integración del Pueblo Kichwa de Otavalo, ex-coordinador de Pachakutik-Otavalo, Otavalo, 14 de enero, 2009.
* Quimbo, José Manuel (Pachakutik), abogado, ex-presidente de la UNAIMCO, Otavalo, 26 de enero, 2008, 17 de enero y 21 de junio, 2009.
* Román Chávez, Luís (Cotacachi Libre ), artesano de cuero, fundador de Cotacachi Libre, Cotacachi, 26 de junio, 2009.
* Tituaña Males, Auki (Pachakutik), economista, Alcalde de Cotacachi, Cotacachi, 26 de junio, 2007, 23 de enero, 2008 y 5 y 19 de enero, 2009.
* Ubidia Gavilanes, Peter (Cotacachi Libre/Poder Ciudadano), periodista, Concejal municipal de Cotacachi hasta 2009, Otavalo, 9 de Diciembre, 2004 y Cotacachi, 4 y 14 de junio, 4 y 9 de julio, 2007, 4 de enero y 20 de junio, 2009.
* Yamberla, Carmen (Pachakutik), ex-Presidenta de la FICI, Otavalo, 11 de junio, 2007, 16 de enero, 2009.
* Zambrano, Luzmila (Minga Intercultural/Movimiento PAIS), asesora del alcalde de Otavalo, profesora e interlocutora de Kichwa, 7 y 14 de enero, 19 y 22 de junio, 2009.
1 El estudio es un avance del proyecto ”From Exclusion to Government in Ecuador: Indigenous Movement Strategies and Political Power Structures in Otavalo and Cotacachi” (De la exclusión al gobierno en Ecuador: Estrategias del movimiento indígena y las estructuras políticas de poder en Otavalo y Cotacachi), apoyado institucionalmente por el Instituto de Estudios Latinoamericanos, Universidad de Estocolmo, Suecia y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales/FLACSO, sede Quito, Ecuador y económicamente por la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo/ASDI-SAREC (2007-2009). Una versión anterior (pre-electoral) del artículo se ha publicado en la Revista Ciencias Sociales, No. 31, 2009, Quito. El autor quiere expresar un agradecimiento especial a todos los informantes en Imbabura y Quito, asimismo a mi asistente de investigación Janneth Terán.
2 Politólogo. Investigador y profesor en el Instituto de Estudios Latinoamericanos, Universidad de Estocolmo. Doctor y catedrático en Estudios Latinoamericanos, Universidad de Helsinki, Finlandia. Investigador asociado a la Universidad Andina Simón Bolívar, Quito. Editor y co-autor de Política y sociedad en la Venezuela del Chavismo (2006), autor del libro Suicide of the Elephants? Venezuelan Decentralization between Partyarchy and Chavismo (2004) y de varios artículos sobre el movimiento indígena ecuatoriano y la democracia en los países andinos. http://www.ispla.su.se/?lalander rickard@lai.su.se
3 Nombre completo de la organización: Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik – Nuevo País/MUPP-NP.
4 Por ejemplo: Rice, 2009, Van Cott, 2008.
5 Para un análisis profundo del proceso político de 2002 y el triunfo de Gutiérrez, véase: Quintero López, 2005. Para reflexiones de los protagonistas indígenas de la alianza, véase: VVAA, 2004.
6 Korovkin, 2007.
7 Tarrow, 1994; Lalander, 2004: 50-53.
8 Yashar, 2005. Yashar argumenta que el movimiento indígena ecuatoriano desde la perspectiva organizativa es el movimiento indígena más fuerte del continente. Por supuesto, el libro de Yashar se publicó justamente antes de la victoria de Evo Morales en las elecciones presidenciales de Bolivia, pero lo que Yashar quiere mostrar es la fortaleza organizativa del movimiento indígena ecuatoriano y la existencia de una confederación indígena (la CONAIE) de cobertura nacional, con una fuerte base a nivel de las comunidades. Ver también: Zamosc, 2007; Rice, 2009.
9 Rice, 2009: 18.
10 Van Cott, 2008: 215-216.
11 Censo citado en Torres, 2004.
12 http://www.cotacachi.gov.ec/htms/esp/ciudad/canton.htm
13 Intag tiene 12.087 habitantes (32,4%), mientras que las zonas urbana y andina en total asciende a 25.167 (67,6%), según el censo utilizado por el Municipio. http://www.cotacachi.gov.ec/ Es oportuno clarificar que por motivos de delimitaciones del enfoque, en el presente artículo no se incluirá en el análisis los aspectos relacionados al conflicto sobre la minoría en el Intag, un problema que sin duda ha polarizado la sociedad y que es un punto clave en la agenda del movimiento indígena. Aquel tema merecería un propio estudio más profundo.
14 Meisch, 2002.
15 P.ej. Korovkin et.al, 2002: 90-91.
16 No obstante, el autor del presente artículo es crítico ante el uso del concepto de burguesía para clasificar a los indígenas comerciantes que lograron fortalecer su situación socio-económica. Indígenas relativamente privilegiados sería una mejor definición.
17 Korovkin et al., 2002: 115-126. Ver también: UNORCAC, http://www.unorcac.org
18 Korovkin et al., 2002: 140.
19 Korovkin, 1999: 10. A partir de 1989 la Unión de Artesanos Indígenas del Mercado Centenario de Otavalo (UNAIMCO) es el principal vocero gremial de los artesanos y comerciantes de Otavalo. Es principalmente una organización urbana y desde los finales de los años noventa es una fuerza faccional de Pachakutik-Otavalo. No obstante, en la práctica algunos artesanos y comerciantes indígenas están afiliados tanto a la UNAIMCO como a la FICI.
20 A. Andrango, entrevista, Cotacachi, 5 de enero, 2009. Ver también: http://www.unorcac.org
21 En 1996, el Partido Socialista Ecuatoriano y el Frente Amplio de Izquierda se fusionaron y formaron el Partido Socialista-Frente Amplio que mantuvo la Lista 17. Para una reflexión analítica de la fusión, véase: Quintero López, 2006.
22 Federación Nacional de Organizaciones Campesinas Indígenas y Negras. Vale enfatizar que históricamente la FENOCIN ha cambiado de carácter ideológico y político. Su trayectoria comenzó con el sindicalismo católico, bajo el nombre de Federación de Trabajadores Agropecuarios/FETAP en 1965. Ya en 1968 se transforma en Federación de Organizaciones Campesinas/FENOC, se auto-proclamó socialista y a partir de entonces se identifica con el Partido Socialista. En los años 80 la federación oficialmente reconoció las demandas indígenas dentro de la organización (FENOC-I) y en la década de los 90 tiene su nombre actual, la FENOCIN (FENOCIN, 1999; 11-14, 62-66). El presidente actual de la UNORCAC, Rumiñahui Andrango y el ex-presidente de la FENOCIN Pedro de la Cruz argumentan que sí hay pluralismo partidista dentro de FENOCIN y la UNORCAC, pero con una inclinación hacia partidos y movimientos de izquierda (entrevistas en Cotacachi, 23 de enero de 2008 y 31 de diciembre de 2007 respectivamente).
23 En Imbabura a veces ha sido difícil percibir una frontera clara entre la organización de la FICI y la de ECUARUNARI.
24 A. Andrango, Cotacachi, 5 de enero, 2009.
25 Asimismo, entre los años 40 y 60 la Federación Ecuatoriana de Indios/FEI estuvo presente en Imbabura, pero sin un mayor impacto. Korovkin, 1999: 10.
26 Korovkin et.al, 2002:115-126. Recientemente la abreviación de la FICI ha cambiado de significado, hoy día representa la Federación de los pueblos Kichwa de la Sierra Norte del Ecuador.
27 Lalander, 2007; Tribunal Supremo Electoral.
28 En retrospectiva, la directiva de la FENOCIN subraya su propio aporte tras la formación de Pachakutik en los años 90 y su solidaridad en las movilizaciones sociales con la C
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